Las jornadas marcaron el inicio del año académico poniendo en el centro el rol docente como agente clave en la implementación del nuevo modelo formativo, junto con el fortalecimiento del acompañamiento institucional desde una perspectiva integral.
En el marco del inicio del año académico, el Centro de Formación Técnica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (CFT PUCV) desarrolló sus jornadas de inducción docente 2026, instancia clave para alinear a la comunidad académica con los desafíos institucionales y fortalecer la calidad del proceso formativo.
Este año, las jornadas estuvieron especialmente marcadas por la presentación oficial de María Isabel Uribe Navarro, Directora de Docencia de la institución. En su intervención, dio a conocer el nuevo Modelo de Gestión Docente, una propuesta institucional que busca actualizar y proyectar el modelo educativo hacia mayores niveles de articulación, pertinencia y calidad.
Este nuevo enfoque no sólo redefine la estructura formativa, sino que también releva el rol docente como un actor central en la implementación del proceso educativo. En esta línea, plantea una formación basada en competencias más concretas y vinculadas a cualificaciones del mundo técnico-profesional, orientando con mayor claridad los resultados de aprendizaje que las y los estudiantes deben alcanzar, y fortaleciendo la capacidad del cuerpo docente para observar, acompañar y evaluar estos procesos.
Asimismo, el modelo propone avanzar hacia una mayor armonización curricular, alineando la estructura formativa con el Marco de Cualificaciones Técnico Profesional (MCTP) y facilitando la articulación con otras instituciones de educación superior, como la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Este proceso implica también nuevos desafíos para la docencia, particularmente en la planificación, evaluación y articulación de aprendizajes.
Entre los principales cambios, se contempla una reorganización de la malla curricular en base a asignaturas, incorporando mayores niveles de flexibilidad a través de electivos y el desarrollo de micro credenciales. Esto amplía las posibilidades formativas de las y los estudiantes, al mismo tiempo que exige una docencia más adaptable, contextualizada y centrada en trayectorias diversas.
El Vicerrector Académico de CFT PUCV, Michael Marín Martinez realizó un balance de estas primeras tres semanas y al respecto declaró que “desde la Vicerrectoría Académica estamos muy contentos de los resultados que en una primera parte nos permitieron llegar a una cobertura de más del 50%, y con este logro esperamos que durante el mes de junio podamos alcanzar el otro 50% de docentes, de modo tal que, al final del semestre podamos completar toda esta inducción y capacitación inicial para todo el equipo de profesores de la institución”.
Junto con estos avances académicos, las jornadas contaron con el acompañamiento de Catalina Encalada Núñez, relatora y docente universitaria, y de Agustina Morales Muñoz, Encargada de Prevención de la Unidad de Diversidad y Equidad de Género (UDIEG), quienes abordaron el rol docente desde una perspectiva ética y formativa.
Mientras que la exposición de Catalina Encalada relevó el impacto del quehacer docente en las trayectorias personales y profesionales de las y los estudiantes, la participación de la Unidad de Diversidad y Equidad de Género de CFT PUCV permitió situar este rol también desde la responsabilidad de construir espacios educativos respetuosos, inclusivos y libres de discriminación. En este contexto, se socializaron canales institucionales de apoyo y orientación, fortaleciendo las herramientas con que cuentan las y los docentes para actuar frente a situaciones vinculadas a diversidad y equidad de género.
En esta oportunidad, la participación de la UDIEG no solo tuvo un carácter formativo, sino que también representó un hito relevante en la articulación institucional, al integrar de manera más directa el enfoque de género en la trayectoria docente.
Esta articulación entre áreas da cuenta de una mirada más integral del quehacer educativo, donde la docencia no se limita a la transmisión de contenidos, sino que incorpora dimensiones éticas, relacionales y formativas clave para el desarrollo integral de las y los estudiantes.
Al respecto, desde UDIEG se destacó que “la incorporación de estos enfoques en instancias como las inducciones docentes refleja un compromiso institucional concreto con una formación integral, donde la docencia se ejerce desde la ética, el respeto y la promoción activa de la dignidad de todas las personas. Este tipo de espacios permite acompañar de mejor manera la trayectoria docente, promover la socialización de canales disponibles de apoyo y orientación, orientados a reconocer la diversidad de todas y todos, y fortalecer la equidad de género en el quehacer docente”.
De esta manera, las inducciones docentes no solo marcaron el inicio del año académico, sino también el impulso de una nueva etapa institucional, en la que el rol docente se posiciona como eje fundamental para avanzar en calidad educativa, innovación curricular y formación integral.