Los estudiantes del CFT PUCV Sede Quillota colaboraron con la donación de huevitos de chocolate, los cuales fueron repartidos a los residentes del hogar.
El miércoles 19 de abril, los niños y adolescentes del Refugio Virgen de los Desamparados del Hogar de Cristo de La Calera, recibieron la visita de los estudiantes de primer y segundo año de la carrera TNS en Trabajo Social del CFT PUCV Sede La Calera, quienes celebraron Pascua con la entrega de huevitos de chocolate a los residentes.
El propósito de esta visita consistió en generar un espacio de acompañamiento y entretención para los niños y adolescentes pertenecientes al refugio, mediante la entrega de huevitos de chocolate y la realización de una dinámica de juego que permite la potenciación de sus habilidades sociales. Asimismo, para los estudiantes de la carrera les permite potenciar sus competencias laborales desde un contexto práctico y en terreno.
Álvaro Vergara Pinto, Monitor Social del recinto y Titulado de TNS en Trabajo Social del CFT PUCV Sede Quillota manifestó que “estas actividades son positivas para la liberación de energía de los niños, como también para la vinculación y recreación con otras personas. Y que mejor si es articulando redes con alumnos de mi misma carrera y casa de estudio”.
Por otra parte, la actividad contó con la presencia de un grupo de estudiantes que se encuentran realizando su práctica laboral en Centro Ocúpate del CFT PUCV Sede Quillota, quienes prestaron apoyo en la instancia.
Maybelline Montenegro, Egresada de TNS en Trabajo Social e integrante del Centro Ocúpate de Sede Quillota mencionó que “para nosotras como alumnas en práctica nos permite potenciar nuestras competencias laborales, el hecho de generar espacios en terreno en donde nos vinculemos directamente con el mundo laboral. Destacando, además, el buen recibimiento y disposición del Hogar de Cristo para que pudiéramos interactuar con los niños, nos vamos muy satisfechas y con una grata experiencia vivida”.
Cabe destacar que la interacción se dividió en dos principales momentos, en primer lugar, se regalaron bolsas con huevitos de pascua a los 16 niños residentes del refugio, los cuales fueron donados por estudiantes del CFT PUCV Sede Quillota. Y, en segundo lugar, se generó una dinámica socioeducativa y de entretención en donde los niños jugaron fútbol, instancia que les permitió conocerse e interactuar desde una perspectiva socioeducativa.