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En el marco de la celebración, la Directora destacó los puntos más importantes que arman la identidad de la Sede más grande de la institución

El 29 de octubre de 2015, CFT PUCV inauguró la Sede Quillota con un abanico de carreras técnicas acotado y una proyección de 300 estudiantes por año. Hoy, una década después, más de 2.500 estudiantes se han matriculado, también se han realizado convenios colaborativos con empresas públicas y privadas; y se ha expandido la Oferta Académica de la Sede. En este verdadero hito institucional, la Directora de Sede Quillota, Yanina Salinas Finschi, analizó la historia, la importancia de la vinculación con la comuna, el sello educativo y la proyección a futuro del establecimiento.

¿Cuáles han sido los hitos más importantes de Sede Quillota durante estos 10 años de trayectoria?

El año 2015, se creó Sede Quillota en una locación muy bien ubicada, en Calle Condell, con una buena cantidad de carreras técnicas y poca competencia en la comuna, por lo que Sede Quillota se armó con una proyección de 300 estudiantes, sin embargo, llegaron 500 personas que se matricularon inmediatamente, lo que generó que la institución se proyectase de buena manera en el lugar, respondiendo a una demanda local.

A medida que fue creciendo, empiezan a nacer otras necesidades, como el Edificio de Salud, el cual nos permite mover una parte de las carreras hacia Chacabuco 550, generando que se agreguen nuevas disciplinas a Condell, como Técnico de Nivel Superior en Mecánica Automotriz, TNS en Instrumentación, TNS en Agrícola, TNS en Química y Farmacéutica y TNS en Odontología; lo que da espacio a potenciar otras carreras, facilitando la vinculación con Municipios como Quillota y La Cruz, pero abarcando incluso Los Andes, San Felipe, Catemu, Nogales e Hijuelas, trabajando fuertemente con colegios donde, paulatinamente, fuimos marcando presencia hasta alcanzar el 100% de los establecimientos de la comuna, ya sean municipales, subvencionados o particulares. Otro hito es la apertura del Taller Experimental Agrícola, espacio de investigación y actividades prácticas que surgió a través de la compra de media hectárea del Campus Experimental de la Facultad de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica. Finalmente, nuestro hito más reciente respecto a la educación inclusiva fue la titulación de Martín Fredes y Matías Carrasco, personas sordas que se comunican con lenguaje de señas, quienes lograron cumplir su proceso formativo este 2025.

¿De qué manera ha contribuido CFT PUCV Sede Quillota al desarrollo local?

Hoy en día contamos con más de 2.500 estudiantes en más de 20 carreras distintas, por lo tanto el impacto que tiene Sede Quillota en la comunidad es muy amplio, ya que contamos con múltiples convenios, no solo con Municipalidades, también colaboramos con varias empresas, como Fundación Semilla, Mati 14 y una serie de colaboraciones público-privadas que permiten generar actividades complementarias para las y los estudiantes, lo que genera un valor agregado. Además, hemos sido un aporte a la sociedad con nuestros espacios en los tiempos que no se ocupan directamente para clases. Por ejemplo, con la Fundación Capaz, que trabaja con chicas y chicos con déficit cognitivo, y, en el marco del convenio con el Municipio, les dimos un espacio y eso nos ayudó también a tener varias ganancias en el tiempo

El Centro Ocúpate, también sale mucho terreno con las y los jóvenes de TNS en Trabajo Social. En esos momentos, cuando hemos hecho días abiertos y actividades, toda la comunidad estudiantil se ha volcado a hacer un aporte adicional a las actividades ya organizadas desde las Municipalidades. Participamos de la Expo Quillota, vamos a las ferias de La Cruz, nos relacionamos con todos los colegios y por lo tanto el aporte social que se genera tiene que ver con talleres y capacitaciones que se ofrecen a la comunidad, sí, pero adicionalmente también con la inserción de nuestros estudiantes en práctica en el mundo externo, pero, además, con nuestras y nuestros estudiantes insertas/os en el mundo laboral.

¿Cuál es el sello educativo y formativo que distingue a las y los estudiantes tituladas/os de la Sede y qué valores se refuerzan en ellas/os?

Todo lo que tiene que ver con los valores institucionales asociados también a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el respeto y la responsabilidad; en el fondo se le da un gran énfasis a la formación técnica, sí, pero también a desarrollar buenas personas y eso es muy complejo, sobre todo cuando hay entornos sociales que no son favorables y que tan solo en dos años y medio tienes que modificarlos para obtener Técnicos de Nivel Superior. Eso es un sello, es un sello que ha sido también validado por el mercado, y también buscamos que las y los estudiantes egresen con competencias laborales pertinentes, que estén actualizados y dentro del contexto actual, ya que la formación técnica está constantemente revisándose para responder a los requerimientos empresariales

¿Qué desafíos y proyecciones tiene Sede Quillota para el futuro? 

Hoy, estamos concentradas/os en mantener el tamaño y mantener un crecimiento permanente en Sede Quillota, enfocados en no retroceder y en los próximos años a corto plazo la idea es mantener una línea de crecimiento. Posteriormente, por razones naturales, va a haber sostenibilidad. Eso por un lado. Lo otro es consolidar la inserción que ya tiene el CFT en el medio, potenciando la relación con la universidad. Por ejemplo, los técnicos agrícolas con la Facultad de Agronomía de la PUCV, siendo nosotros un nexo importante ahí. Además, queremos que el Auditorio sea una alternativa de centro cultural en Quillota, fomentando actividades de esparcimiento, esa es una proyección que CFT PUCV puede tomar. La idea es mantener la diversidad de carreras, no reducirlas. Ese también es otro desafío. Queremos seguir siendo un referente a nivel local y regional respecto a las carreras técnicas que se estén impartiendo en Sede Quillota.