El proyecto “Una Escuela Sustentable” de la Fundación uruguaya “Tagma”, duró tres meses y constó de un proceso de construcción colaborativo con perfil educativo, que incluyó a voluntarios, comunidad de Lo Zárate y estudiantes de todas partes del mundo, incluyendo a alumnos de TNS en Construcción del CFT PUCV.

Trabajar colaborativamente es un proceso muy enriquecedor para la adquisición de nuevos conocimientos. Así lo evidenciaron los cuatro estudiantes de la carrera TNS en Construcción del Campus Quillota y Sede La Calera, quienes se prepararon con un curso de 45 días, gracias a una beca brindada por nuestra Institución.

Durante los meses que duró la construcción de la Escuela Pública Sustentable, los estudiantes debieron trasladarse a un campamento en Cartagena, Región de Valparaíso. Este hito fue un gran desafío para estos futuros Técnicos de Nivel Superior y a pesar de las adversidades, lograron cumplir con la meta.

Los estudiantes de TNS en Construcción del CFT PUCV, que emprendieron este enriquecedor proceso de aprendizaje, fueron: Sebastián Araya y Bastián Martínez de Sede La Calera y Camilo Tapia y Brian Vásquez de Campus Quillota.

En la obra existieron cinco áreas principales de trabajo: aguas, obra gruesa, carpintería, electricidad y terminaciones.  Todo el material utilizado tiene como principio orientador la sustentabilidad, por ello, se trabajaron materiales como neumáticos, botellas plásticas, latas, materiales locales y materiales de desecho. Con la orientación de los expertos, los estudiantes pudieron aplicar formas sustentables de construcción, con conocimientos de arquitectura bioclimática, gestión de proyectos de triple impacto, producción de alimentos, diseño de mobiliario, entre otros.

“Basados en nuestros 7 principios de sustentabilidad (utilización de energía renovable, acondicionamiento térmico pasivo, captación de aguas de lluvia, reutilización de aguas, producción de alimentos, utilización de materiales reciclados y factor humano), construimos un edificio 100% autosustentable y realizamos mejoras significativas en el edificio existente”, así lo señala la Fundación Tagma en su evaluación del proyecto “Una Escuela Sustentable Latinoamérica: Chile 2020”. Incluso, el equipo de trabajo sumó un sistema de captación y tratamiento de aguas, un sistema de energías renovables e implementaron estrategias para mejorar el acondicionamiento térmico del edifico.

Además, se adaptaron al entorno combinando nuevos desarrollos tecnológicos, materiales naturales, métodos constructivos y materiales locales y materiales de desecho disponibles en la región.

Los estudiantes participaron en las distintas etapas de construcción, desde los cimientos a las terminaciones. Incluso, detallan entre sus labores, colaborar en la construcción de invernadero, multicancha, baños, quiosco, huerta, humedales, gallinero, instalación de techos y ventanas, entre otras funciones. Se espera que esta valiosa experiencia sea evidenciada como primera práctica profesional y para ello, los Coordinados y Asistentes Académicos, están solicitando toda la documentación necesaria para sumarlo a la trayectoria profesional de estos futuros Técnicos de Nivel Superior.

Los alumnos y docentes de la Escuela de Lo Zárate están a la espera de poder dar uso a las instalaciones. Las actividades académicas se encuentran suspendidas, producto de la emergencia sanitaria provocada por los contagios de COVID-19. De todas formas, cuando las condiciones de seguridad y salud lo permitan, la comunidad educativa volverá a poblar las aulas.

Felicitamos a los cuatro estudiantes de TNS en Construcción, que formaron parte de este innovador proyecto. Estamos orgullosos de su desempeño y lo aprendido durante la construcción de la primera Escuela Pública Sustentable de Chile.

 


Fuente:
Patricia Cortés Gutiérrez
Encargada Unidad de Comunicaciones y Redes Sociales