Con un exquisito conversatorio en la Plaza Eugenio Rengifo de la ciudad de Quilpué, se celebró el pasado sábado 08 de septiembre el evento denominado Día Nacional del Vino, organizado por la Cooperativa Vitivinícola del Valle del Marga Marga, y apoyado por las carreras de TNS de Turismo y Hotelería y TNS en Trabajo Social.

El evento dio inicio el día 04 de septiembre, con un conversatorio en el Teatro Juan Bustos de la ciudad quilpueína, y culminó el sábado 08 del mismo mes, con una entretenida jornada participativa, en donde trasladaron la viña y sus raíces a la ciudad.

La particularidad de los viñateros presentes, es que producen un vino elaborado por sus propias manos, 100% orgánico, conservando tradiciones ancestrales de los lugareños que aún atesoran la legendaria receta de elaboración de diversas cepas.

Cabe destacar, que los vinos orgánicos son aquellos producidos a partir de uvas cuyo tratamiento excluye los productos químicos (tales como fertilizantes, herbicidas, pesticidas). Se prioriza por ejemplo, el uso de productos naturales como el compost; y el suelo es protegido con coberturas vegetales, siendo trabajado el viñedo sin el uso de maquinarias. En el caso de existir enfermedades en las uvas, se utilizan exclusivamente productos permitidos, como por ejemplo el caldo bordelés (cal, sulfato de cobre y agua), inventado hace siglos por los viñateros de la región de Burdeos en Francia, precisamente el principal consumidor de estos, nuestros vinos.

En este contexto, durante el fin de semana más de cien personas participaron en las visitas guiadas por las dependencias del restaurado Teatro Municipal Juan Bustos Ramírez de Quilpué, instancia que también contempló conversatorios de vino, en donde la Viña Herrera Alvarado y la Cooperativa Vitivinícola del Valle de Marga Marga, realizaron una muestra de sus producciones con centenarias cepas como Chardonnay, Sauvignon blanc, Pinnot noir y País, además de una degustación para los presentes.

“El presente esfuerzo de reflexiones aborda el problema de la desmemorización de lo nuestro, concientización de la apasionante ruta del vino en los espacios urbanos, específicamente enfocándonos en la Ciudad de Quilpué, desde una perspectiva social fenomenológica. Se indaga en las narrativas de sus habitantes las experiencias de palpar y conocer el proceso del vino orgánico y cómo se han conservado estas culturas milenarias en un grupo consolidado de vecinos, lugareños, locatarios dueños del terruño en donde nacen y se abordan cuidadosamente estas viñas que nos brindan hoy tan exquisitas especies. Uno de los argumentos resultantes es que las dimensiones espacial, emotiva e identitaria poseen un vínculo fundamental en este tipo de experiencias, a las cuales contribuye el fenómeno de fragmentación social; además el enfoque propuesto es útil para hacer visibles estos vínculos”, aportó el Coordinador de la Carrera de Trabajo Social del CFT PUCV, David Jiménez.